Tormenta Proveniente
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"La lluvia ha cesado temprano esta noche,
El viento plomizo pronto ha despertado,
Con saña desgarró las copas de los álamos,
Y con todo su encono el lago revolvió;
Yo escuchaba con el corazón a punto de quebrarse.
Cuando apareció Porfiria; al punto
Disipó el frío y la tormenta
Y arrodillóse e hizo el fuego mustio
Chispear, y entibiarse la quinta;"
― Robert Browning

Base Seis estaba teniendo el típico día Insurgente. Era uno tedioso para seguridad. Las alarmas estaban aullando desde uno de los pasillos. Una brecha menor en una de las cámaras de prueba dejo salir una creatura lanuda que hacia a la gente dormirse. El personal estaba ocupado tratando de dominar a la creatura con tranquilizantes.

El Dr. Martin camino hacia un guardia con prisa por contener a la Creatura Disfrazada, quien estaba gritandole insultos en Español al personal y pataleando en el pasillo. Siguió su camino hasta su oficina, una habitación pequeña en la instalación médica de la Base. El ya se había acostumbrado a las brechas diarias en la Base Seis, sumado a la calidad y estupidez del personal. Deslizó su tarjeta-llave en la ranura en la puerta y empezó a escribir un memo al Dr. Creed acerca de decomisar al bastardo reptiliano.

Su habitación solo tenia una nueva computadora, una TV, y un pequeño escritorio donde el trabajaba. La Base Seis misma era pequeña en comparación con las otras, en especial la Base Cuatro, donde el trabajaba originalmente antes de ser transferido. El era justamente un recluta nuevo, habiendo sido un investigador de Nivel 3 en la Fundación solo hace unos meses atrás. Fue descubierto por el Dr. Kaller cuando utilizo un cognitopeligro que el mismo diseño para matar a unos miembros de la Mano de la Serpiente la otra semana. El aún podía recordar sus cuerpos agitandose y funcionando mal mientras leian lo que el escribió. El humo y el silbido y los sonidos, estaban grabados en su mente.

*ding*

Su recuerdo fue interrumpido por una notificación de correo electrónico.

"Diablos", el suspiro, mientras leía la respuesta de Creed. "Denegado"

Se tranquilizó, se levantó, y se dirigió hasta el elevador. Tal vez un poco de aire fresco podría calmar su ánimo. Había un Starbucks en frente de la Base Seis. "¿Cafe?" se dijo así mismo "Eso suena bien."

Fue recibido por la luz de sol y el tráfico. Era una frenética tarde en la ciudad de Nueva York. El cielo estaba más que nada soleado, pero algunas nubes se están reuniendo en el este, como si estuvieran esperando y preparándose para cubrir el sol en una nube gris. Se dirigió a una calle que lo dejaba en una intercesión. Gente estaba caminando por ella, obviamente por el alboroto que la creatura estaba causando adentro. Un chica incluso le sonrió mientras cruzaba la calle. Él sonrió de vuelta. Se dirigió a la cafetería, donde podía ver adentro al Dr. Alan, ocupado con su laptop. El Dr. Alan era el director de la Base Seis, un delgado y alto hombre en sus 40 años, su ya blanco cabello en una cola de caballo, con una barba gris que terminaba abruptamente de un lado. Sabía que el Dr. Alan tenía un pasado tormentoso. Había leido cada detalle en su archivo personal de Nivel 3. Eso fue más que suficiente para tener una imagen mental de lo que el director había pasado.

El pobre hombre estaba ahi cuando la Fundación secuestro a su esposa e hija por ser manipuladores de realidad. Estaba teniendo una agradable cena familiar. Su esposa preparo su ensalada y asado de pavo favorito, mientras que su hija se sorprendia así misma al hacer cambiar de color a una hormiga. Hubo un golpe en la puerta y todo se volvió oscuro. Y lo siguiente que vio fue su familia siendo colocada en una van, pateando y gritando. El pudo escuchar las armas silenciarse mientras la van se iba por un puente hacia el océano.

Fue entonces que descubrió a la Insurgencia. Ellos vinieron por el una noche. El alegremente tomo su oferta de ayudarlos a destruir a la Fundación. Las cosas cambiaron con el. Ahora, el Dr. Alan era el director, un hombre sin corazon con una nebulosa mente, luchando por recordar que sucedió.

El Dr. Martín tomo el asiento frente a Alan, dos cafés Venti en sus manos y trato de tener una conversación con el.

"¿Que sucede, Doc?"

"Un usual caso de mierda, hijo. La Mano de la Serpiente acaba de tomar uno de nuestros artículos. Uno de los más útiles," llegó como respuesta. Era normal para el Dr. Alan maldecir, considerando que el Dr. Alan era alcohólico. Había una botella de pilsen en la bolsa de su laptop.

"¿Cuál?" Dijo el doctor casualmente, tomando su café.

El Dr. Alan miro a Martín directo a los ojos. Era conocido por mirar así en tiempos malos.

"Hijo ¿tienes el acceso apropiado? La última vez que escuche eras nivel Epsilon."

"Soy nivel Delta ahora Alan"

"Bueno, échale un ojo tu mismo" el director replicó. Abrió unos cuantos programas en su computadora, asegurándose de que Martín no viera lo que tecleaba.

Le enseño al Dr. Martín un archivo Clase Alfa fuertemente censurado:


Archivo: La Vara de Hermes

[DATOS CENSURADOS]

Apéndice B: Durante el 01-30-14, miembros del GdI-6 "La Mano de la Serpiente" aparecieron en la cámara de contención de artículos a través de un portal anómalo. Ellos han robado el artículo. Protocolo-001-KRET122 ha sido activado. La recuperación del artículo es actualmente una Prioridad Beta/Alta. Información que pueda ayudar en su recuperación es bienvenida. Por el momento, el estado del Artículo ha sido cambiado a Alto-Teórico.


Le tomo a Martín unos minutos procesar lo que había leído.
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El Dr. Alan miro al investigador novato. El sabía que el doctor estaba interesado en la Vara. "La Mano robo la Vara de Hermes", el director resumió. El color del rostro del Dr. Martín se desvaneció. Soltó su latte y logró alcanzar su teléfono con una mano temblorosa. Se quitó sus anteojos y los puso en la mesa de mármol. Trato de permanecer calmado, luego balbuceo su replica.

"¿L-LA VARA DE HERMES!?" susurro en alto, asegurándonos que nadie en la cafetería lo escuchará. Ya había notificado a su asistente a preparar el helicóptero.

"Tu me escuchaste, pequeño imbecil. Parece ser que esos cabeza de serpiente se teletransportaron de golpe en la Base Cuatro y se fueron por un portal con el artículo. Fuimos afortunados de que un dispositivo de rastreo fue puesto en la vara o sino no podríamos hacer más esmeraldas del tamaño de ratas nunca más."

El Dr. Martín se permitió un momento de silencio antes de preguntar de nuevo. "Entonces ¿dónde está la Vara ahora?"

"El dispositivo dice que la Vara de Hermes está cerca de Sierra Nevada. Parece haber un viejo edificio ahí. Los reportes sugieren que la Mano utiliza ese edificio como un punto de acceso a su jodida librería"

El Dr. Alan miro al Dr. Martín. El podía decir a dónde iba a llevar esto. Había estado en una situación cómo está antes. "No estarás planeando ir ahí y traer la vara ¿o si, novato?" Él respondió severamente. "La Mano de la Serpiente es una peligrosa organización. Tendrás suerte de que solo te encuentres a algunos tangenciales ahí. Son una armada de fenómenos." Añadió.

El Dr. Martín sabía de lo que el director estaba hablando. La Mano fue responsable de muchas brechas de contención durante su tiempo en la Fundación. El vio personas que pueden corroer el metal con su voluntad, poner instantaneamente gente en coma e incluso desaparecer un Destacamento de Fuerza Móvil de la existencia. El observaba mientras el Dr. Alan abría algunos programas más, tecleando pases de acceso de nivel Alfa que le daba un tiempo de prueba si prestaba atención. Las siluetas oscuras de cuatro individuos eran visibles. Uno de ellos hablo a Martín. "Doctor Martín ¿tiene usted alguna idea la seriedad de esto?"

"Tiene razón, Caduceus. Esto es un problema serio. Ya hemos enviado una fuerza móvil en camino. Pero tú podrías ayudar. Hay un artículo 9 pisos debajo de la Base Seis. Un clase Vértigo. Lo llámanos el Revólver Tangencial. Usa eso durante tu misión. Transfiere las propiedades anómalas de cualquier cosa que le dispare a la siguiente persona o cosa que le dispares con el. Lo tomamos de un laboratorio la otra semana." El director dijo. El Comandante Alfa que hablo al doctor ahora le hablaba a las otras siluetas. "Una juntarse secreta en un Starbucks. Una jugada lista CI." El doctor pensaba.

"¿Ellos lo encontraron o lo crearon?" Pregunto Martín, tratando de difusar la tensión.

"Aparentemente, está está organización. Se llaman así mismos CSAD. No me preguntes que significa porque no lo sé. Todo lo que sabemos acerca de ellos es que son hostiles y tienen enlaces con la UN y la COG. Han estado al alza últimamente. Reportes de nuestros espias en la Fundación sugieren que se han expandido en su territorio. Han estado desviando una gran cantidad de fondo del gobierno. También hay una—"

"Disculpe ¿Doctor Martín? Tiene un mensaje."

Fue interrumpido por el asistente del doctor - una hermosa mujer morena al inicio de sus 20 - quien le notificó acerca de la respuesta del Comando Alfa. Ellos aprobaron su participación en la app. Ahora era parte del equipo de recuperación. Ella tomó asiento junto a Martín, una pierna descansando en la otra, ocupándose así misma con algunos archivos. " Nesecitamos ir. Kaller piensa que la Mano tal vez este preparando el objeto para transferirlo a la biblioteca." Ella le reporto al doctor.

"Solo un segundo, Brooke" respondió el doctor.

"Bueno, no eres acaso una linda jovencita." El director comento acerca de su asistente, quien sonrió brevemente antes de volver a su presentación. "Las secretarias de hoy. Bueno entonces, suficiente sobre ella. Si estoy en lo correcto, solo se te permitió el acceso a personal Alfa para unirte a la operación de recuperación." Le pasó al doctor una tarjeta gris. "Trae eso contigo. Así los guardias no te dispararán cuando traigas el revólver."

Alan espero por la respuesta del Comando Alfa. Ellos pasaron unos minutos hablando.

Un bepp de la laptop del Dr. Alan. Una por una, las siluetas del Comando Alfa enviaron una señal verde de "Aprobado."

"Bueno, mira nada más." El Director murmuró para si mismo. "Dr. Martín. Ahora eres parte de los Operativos de Recuperación. Tus objetivos, así como tu estado de misión, son los siguientes." Dijo el director, con un aura de autoridad reuniéndose alrededor de él.

El doctor se encontraba ya emocionado. Pasar 12 horas al día, cuatro días a la semana en Base Seis no contaba exactamente como trabajo.

"Bueno entonces," el Director dijo, arreglándose su corbata mientras arrastraba su mesa cerca para así poder leer el pequeño texto, "Irás a asistir la recuperación del Item#001 como un Operativo Especial Recuperación/Eliminación de Tangenciales, tu nombre código designado es Wingman. Has de escoltar secretamente el Destacamento Móvil Sigma-Tomahawk/001 a su lugar de interés, terminar objetos u organismos que impidan o pongan en peligro la operación y…" Se detuvo para humedecer sus labios y recuperar el aliento "…si es seguro y posible, recuperar otros artículos anómalos para uso Insurgente. Fallar en completar apropiadamente tus objetivos resultará en una condicional. Responderás afirmativamente a tus órdenes?" Dijo el Director.

"Afirmativo señor." Dijo Martín. El Director se veia divertido. "El helicóptero está listo señor." Le recordó Brooke. "Bueno chico. Parece que tienes que irte. Las mejores de las suertes encontrando la vara." El Director señaló a la puerta, insitando al doctor a irse.

"Adiós, Alan." Dijo antes de abrir la puerta, de vuelta a la misma calle frenética en la que había estado solo unas horas antes. La chica que le sonrió a el aún estaba ahí, pálida de muerte, tirada en el pavimento, sangrando por las heridas de bala. El rosado rubor en sus mejillas traicionaba cualquier señal de desmayo. Esta siendo examinada por algunas personas de una ambulancia. El quería sollozar y simpatizar, pero sabía que solo haría las cosas peor. Martín suspiro mientras caminaba de ahí y hacia su camino a la Base Seis. "Les haré pagar, Natalie, lo prometo" susurro Martín a la chica muerta, mientras abría la puerta de la Base Seis.

Las nubes empezaron a arrastrarse haciendo el sol, formando un largo cumulonimbo de nubes en el horizonte, se estaba haciendo de tarde. El Director comprobo algunas cosas en su base por un tiempo, entonces miro al cielo.

"Hay una tormenta acercándose." Dijo el, mientras tomaba un sorbo del café que Martín le había dado.
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