A Cualquier Precio
Puntuación: 0+x

Rafael miró al cadáver con una traviesa admiración. Pasó una mano nerviosa por su cabello impecablemente peinado. No sabía qué pensar de lo que tenía delante. Por un lado, él estaba impresionado, pero por otro lado, el hecho de que el cuerpo estaba en la cantina base significaba que era uno de ellos quien lo hizo y eso era más que problemático. Dorian llegó y lanzó un grito de terror. Sophie miró el cadáver con indiferencia, suspiró con fastidio, sin duda pensando que este asesinato le impediría hacer su trabajo correctamente.

- "Asesinato."

Rafael no podía decir que era. Vio el trabajo que el artista había hecho. Porque de hecho, fue una verdadera obra de arte. Gabriel llegó. Rafael estuvo a punto de invitarlo a salir, pero recordó que el había visto cosas mas horribles en el pasado. Rafael se acercó e inclinó la cabeza.

- "¿Quién es? "

La multitud que se había acumulado en la cantina se separó en dos, mientras que un miembro del Alto Mando se acercaba. Un murmullo sacudió a la multitud. El Clase Alfa miró de cerca la escena. Sophie, también de Clase Alfa, fue hacia él.

- "Lo encontramos esta mañana."

- "La muerte se remonta al anochecer, cerca de la medianoche" - comentó Rafael.

El hecho de que se diriguera tan casualmente a suuperior hizo que todos contuvieran la respiración. El Comandante lo miró con desprecio, pero a Rafael no le importó. Sophie ya estaba acostumbrada. Sabía que Rafael respetaba su autoridad, la única que respetaba, si él lo interrumpía, era simplemente porque no se molestaba con ser educado. Continuó, mirando al Comandante.

-"Y es inútil comprobar las cámaras de vigilancia, este tipo es un profesional. Él solo nos mostró su trabajo pero no ll firmó. Sin embargo, siento un toque de narcisismo, no me sorprendería que esté aqui en la sala, viendo nuestras reacciones."

Otro murmullo cruzó la habitación. El Comandante no apreció la charla abierta de Rafael. Dorian, viendo que la tensión entre los dos se elevaba, se deslizó cerca de ellos.

- "Pero ya saben, podemos encargarnos de eso. Estoy seguro de que encontraremos al culpable rápidamente."

El Comandante se volvió hacia él. Rafael miró a Dorian sin ninguna emoción aparente mientras sonreía tan honestamente como podía. El Comandante se volvió hacia Rafael y Sophie, lo mismo que a Gabriel y luego a Dorian.

- "Bien. Tú te haces cargo del caso. Entendio que tu celda es la mejor para detectar mentiras y extraer la verdad. Quiero resolver el caso lo antes posible."

Los otros fueron sacados de la escena del crimen y el Comandante hizo que todos guardarán silencio al respecto. No era necesario correr el rumor de que un Insurgente mató a una Clase Gamma de manera "artística". Los Insurgentes titubearon pero se mantuvieron firmes.

Sophie y Raphael habían estado frente al cadáver durante una buena hora. Nada había sido tocado, el equipo científico vendría pronto a tomar muestras. Dorian vino corriendo detrás de ellos.

- "Las cámaras de vigilancia fueron cortadas en ese momento."

Rafael contuvo una mueca cínica. Murmuró más para sí mismo que para los demás.

- "Este chico es un profesional."

Entonces agrego:

- "¡Un verdadero artista!"

Gabriel llegó en ese momento. Rafael frunció el ceño.

- "Vete de aqui Gab"

- "Déjalo en paz" - ordenó Sophie - "nesecito sus habilidades para saber la verdad".

Rafael miró a la directora de celda con descontento. Sin embargo, su respeto por su eficiencia y su sed insaciable por saber la verdad lo calmaron y se relajó.

- "O bien. No te quejes si Gabriel tiene pesadillas."

- "Ya ha visto peores."

Rafael sabía que Sophie no se refería a James.

Mientras tanto Dorian tuvo una revelación. Recordó las jarras llenas de criaturas de todo tipo y la propensión de Gabriel a querer estudiar biología por cualquier medio. Entonces, de repente, fue como si alguien lo hubiera abofeteado. Miró a Sophie, a Rafael y a Gabriel por turno. Tenía un mal presentimiento ¿Y si alguno de ellos había hecho esto?

Después de todo, ellos eran las únicas mentes perturbadas en este rincón de la base por lo que él sabía. Rafael había expresado su admiración por el horror que tenían ante ellos. Empezó a pensar. ¿Y si el Alto Mando sospechaba de ellos? ¿Y si fue Rafael, el único que consideró este tipo de cosas como arte, el que lo habia hecho? Dorian no quería creer que era él, no después de lo que había sucedido una semana antes. Pero esta marca de humanidad y tal vez de amor que lo había conmocionado no parecía afectar a Rafael, que lo había seguido tratando con frialdad y desprecio.

Sophie captó su mirada sospechosa y atormentada. Ella miró alrededor de la habitación. Había llegado a la misma conclusión que él. Todo se trataba de si Rafael realmente hizo esto. Y si ese era el caso…

Todo lo que Sophie quería era poder hacer su trabajo y si Rafael interrumpía este por su comportamiento desviado, tenía que detenerlo. A cualquier precio, incluso si destruiría al grupo. Como la excelente interrogadora que era, había notado la tensión entre su principal sospechoso y Dorian. Y si Rafael se fuera, Gabriel no se recuperaría nunca de eso. Tal vez era mejor que nadie supiera la verdad para preservar la celda.

Detrás de su máscara de mármol, su mente estaba hirviendo, calculando, calibrando. ¿Qué sería lo mejor?

¿La verdad a toda costa, a riesgo de sacrificar la célula? ¿O sacrificar la verdad para que pueda continuar haciendo su trabajo a riesgo de dejar libre a un asesino?

En cualquiera de los casos, la gente sufriría.


Dos días después

la investigación estaba paralizada. El perfil psicológico del asesino no avanzó. Sophie hizo todo lo posible para retrasar lo inevitable, pero todos estuvieron de acuerdo: el narcisismo, el sentido de la estética, la puesta en escena. Todo.

Dorian lo sabía muy bien y cuando se encontró con Rafael, el único que no estaba realmente conmovido por esta historia, sus ojos se volvieron más dolorosos. Él también hizo todo lo posible para retrasar lo inevitable, pero sabía que en algún momento, él debia de dejar sus sentimientos a un lado y ver la verdad en la cara: tenía sentimientos, así que había traicionado a estos y habia cometido algo irreparable.

Dorian estaba haciendo todo lo posible para ignorar a Gabriel, cuyas habilidades mentales no podían comprender el hecho de que su propio hermano era un asesino y un traidor, por lo que evitó responder a todas las preguntas que le hizo.

Este status quo duró varios días, hasta que Dorian tuvo suficiente y fue a ver a Rafael, aplicando el famoso credo de su celda.

- "Toda verdad tiene un precio."

Y Dorian estaba dispuesto a pagarlo.

Si no se indica lo contrario, el contenido de esta página se ofrece bajo Creative Commons Attribution-ShareAlike 3.0 License